Consecuencias de la escoliosis en la edad adulta
La escoliosis es una deformación de la columna vertebral. Este problema puede ser adquirido en la edad adulta, por culpa de un tumor o de un traumatismo. Pero, normalmente se desarrolla durante la infancia, y progresa durante la adolescencia, conllevando una serie de complicaciones en la madurez.
Escoliosis o deformación vertebral.
La escoliosis corresponde a una deformación de la columna vertebral en los tres planos del espacio.
Se pueden distinguir dos tipos de escoliosis:
. La escoliosis idiopática, que sobreviene durante la infancia y cuyo origen no está claro.
. La escoliosis secundaria, debida a una anomalía neuromuscular, un tumor, o un traumatismo o malformación de la columna.
Escoliosis, consecuencias y complicaciones
En la escoliosis idiopática, la deformación vertebral a nivel torácico y/o lumbar, se desarrolla progresivamente durante la infancia y de manera particular antes de la pubertad, y durante la adolescencia. Las niñas suelen estar más afectadas que los niños. Una participación genética suele estar en el origen de este mal.
A pesar de una agravación en el tiempo, la severidad y la velocidad de la progresión de la escoliosis es muy variable. Las complicaciones a largo plazo son también muy variables (y dependen del ángulo de Cobb):
. Gen respiratorio con disminución de la capacidad vital.
. Dolores de espalda.
. Disminución de la calidad de vida en períodos de dolores raquidianos agudos.
. Modificación de la imagen corporal, anomalía morfológica constatada por el entorno, con influencias psicológicas.
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lunes, 8 de agosto de 2011
Las deformaciones a nivel de la espalda
Las deformaciones a nivel de la espalda
A lo largo del crecimiento, la espalda se debe vigilar con especial atención, especialmente en los niños. Ante la menor anomalía, conviene consultar a un médico ortopedista, para que detecte el problema, y sepa ver si se trata de una malformación de nacimiento.
Las patologías de columna en el niño sobrevienen generalmente durante el período del crecimiento rápido de la columna vertebral, es decir entre los 12 y 13 años para las niñas (antes de las primeras reglas), y entre los 13 y 14 años en los niños (antes de los signos de la pubertad).
De ahí la importancia de vigilar de cerca y con rigor este problema, con el fin de evitar las deformaciones vertebrales (escoliosis y cifosis), y de corregir suficientemente temprano los posibles defectos posturales. En este campo, la medicina escolar cumple bien su cometido, sin embargo, a muchos niños no se les detecta a tiempo este problema.
A los pediatras se les recomienda, al igual que a los médicos generalistas y a los padres, que estén particularmente vigilantes ante posibles daños dorsales. Hoy en día, existe un alto número de niños que de mayores requerirán algún tipo de intervención quirúrgica por no haberles sido detectado una malformación a tiempo.
La cifosis
Se trata de una deformación del perfil de la columna vertebral, puesto que las vértebras crecen de manera asimétrica y se agrandan más por la zona de detrás que por la de delante. Observada de perfil, la espalda del niño tiende a curvarse hacia afuera.
Normalmente no suele evolucionar durante el crecimiento, pero sí puede agravarse. Un tratamiento quirúrgico es indispensable. La operación consiste en bloquear la última vértebra lumbar, pegándola al hueso sacro.
A lo largo del crecimiento, la espalda se debe vigilar con especial atención, especialmente en los niños. Ante la menor anomalía, conviene consultar a un médico ortopedista, para que detecte el problema, y sepa ver si se trata de una malformación de nacimiento.
Las patologías de columna en el niño sobrevienen generalmente durante el período del crecimiento rápido de la columna vertebral, es decir entre los 12 y 13 años para las niñas (antes de las primeras reglas), y entre los 13 y 14 años en los niños (antes de los signos de la pubertad).
De ahí la importancia de vigilar de cerca y con rigor este problema, con el fin de evitar las deformaciones vertebrales (escoliosis y cifosis), y de corregir suficientemente temprano los posibles defectos posturales. En este campo, la medicina escolar cumple bien su cometido, sin embargo, a muchos niños no se les detecta a tiempo este problema.
A los pediatras se les recomienda, al igual que a los médicos generalistas y a los padres, que estén particularmente vigilantes ante posibles daños dorsales. Hoy en día, existe un alto número de niños que de mayores requerirán algún tipo de intervención quirúrgica por no haberles sido detectado una malformación a tiempo.
La cifosis
Se trata de una deformación del perfil de la columna vertebral, puesto que las vértebras crecen de manera asimétrica y se agrandan más por la zona de detrás que por la de delante. Observada de perfil, la espalda del niño tiende a curvarse hacia afuera.
Normalmente no suele evolucionar durante el crecimiento, pero sí puede agravarse. Un tratamiento quirúrgico es indispensable. La operación consiste en bloquear la última vértebra lumbar, pegándola al hueso sacro.
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